martes, 18 de octubre de 2011

Y de las ZORRAS, quién carajo nos salva???



          Todo muy lindo, todo muy lindo...Tildada ya de M.M es muy fácil el chicaneo para vos Cintia C.,  que sos una Zorra de buen pelaje y te sobra tinta. Más allá del que "no aclares que oscurece", pensé en hacer algunas observaciones.
            Quería por ejemplo recordarte que suspendes reuniones por mucho menos de lo que contaste fue la travesía de tu último domingo, de cena con tus suegros, de gati accidentada y no se que mar en coche. Esta vez la idea era juntarse a pesar de todas las peripecias, a como de lugar y dejarlo en claro en cuanto lugar pudieras. Te hubiera dicho entre otras cosas, que cuando se acaba el crédito, hay un mesenger hay un facebook que todavía es gratuito y que soles utilizar cuando es importante el mensaje que te queda sin decir. Tuve intenciones de aclararte que me tiene muy sin cuidado el chocolate gigante obsequiado a "la otra", no olvides que yo estaba comiendo y bebiendo en casa de tus padres, bien sabrás entonces que no me hacía falta nada dulce, nada salado, ni una puta almendra. Me hubiera gustado refrescarte la memoria acerca de ciertos episodios pasados, enterrados y olvidados, y prevenirte: hoy, estoy con muchas más posibilidades de pagarte con la misma moneda, me muevo en tu círculo también y puedo alzarme con algún trofeo.
               Pero...te ví llegar con el ojito hinchado y tapado con un parche, con la cola entre las patas como una zorrita apichonada. Me invadió un poco la ternura, para que negarlo. Nos tomamos unos mates. Diste un par de explicaciones. Te dejé pastar, como a "la otra" que ahora ni siquiera quiere ser la que era. Soy una Mosca Vieja, no lo olviden nunca.

lunes, 17 de octubre de 2011

De las moscas muertas sálveme Dios, que del resto me salvo yo (parte 2)


Podrían decir que me han hecho tomar de mi propia medicina. Pero no lo dirán. Porque si algo me diferencia del resto, es que siempre fui así. Siempre celosa, renegada, loca, violenta, insegura e inconstante. E incluso, frígida. Nadie puede decir nada, porque siempre me hice cargo.
Resulta que la Mosquita Muerta se puso celosa. Porque me reuní con La Otra y acordamos algunos detalles.
La Mosquita M. estaba de viaje, vistando a su familia, mientras yo estaba trabajando. Antes de que partiera a las rutas, le mandé un mensaje de texto. Le preguntaba como iban. A lo que me responde: recién estamos saliendo. Ah! que bueno, le contesto, buen viaje. No recibí respuesta.
Luego llamé a mi madre en su día y me quedé sin crédito. Fui a almorzar a lo de mi suegra, y el evento era a la noche. Llego a mi casa y la gata estaba en la calle, la subo a mi casa (segundo piso) y la dejo salir por el balcón. Se cuelga de un cable (tipo Flavio Mendoza) y cae al vacío. Los gatos no caen parados.
Andaba media renga, y estresada (los gatos se estresan con facilidad) y en eso le dan arcaditas (mi vida...) así que la llevé a una veterinaria que está abierta todos los días 24 hs. Bueno, no tenía nada. Me dijo que si vomitaba, la llamara, así le daba algo. Pero no pasó a mayores, el vacío eran 6 metros. Pero en la caida, se le cayeron un par de uñitas de adelante. Así que ahora tiene el balcón clausurado (hasta que se le descansen las piernita, así me dijo mi marido). No almorcé.
Me bañé, y me fui a la casa de La Otra, que también tuvo un día movidito. Cargue crédito, por las dudas tenga una emergencia, y le compré un chocolate a mi socia. Me daba vergüenza caer sin nada. La Mosquita M. es mi sangre, pero lo otra no. Y nunca voy sola a la casa, menos un domingo, menos el día de la madre. Pensé en mandarle un mensaje de texto a La Mosquita M., estaba preocupada por la ceniza y el alerta vial. Pero al llegar a la casa de La Otra, comencé a hablar (no suelo hacerlo, soy escondedora). Se ve que no ir a terapia tiene sus bemoles. Y se me pasó. Tenía la cabeza en otro lado.
Y de ahí a lo de mi suegra a cenar (again).
Hoy a la mañana, me encuentro con una Mosquita M. muy enojada. No le había mandado mensaje por el día de la madre. Le di todas las razones. Pero no. Sacó unos viejos (viejísimos) trapitos al sol.
Le dije, bueno, vos tampoco me mandaste. "Vos no sos madre" me dijo. Y yo tenía una respuesta, muy certera. Pero me la reservé. Porque yo estoy cambiando.
Y se, que mi medicina, es intensa.
Cintia C.

jueves, 13 de octubre de 2011

Huracanes de cambio





Y dicen que soy aburrida...

Nada, mucha campaña y ganas de decirlo. No Mosquita M. no voy a hablar de política. En realidad estoy dispuesta a salir de este cuerpo. Denise, la inspiradora es una idiota. Siempre lo dije tiene una voz de tremenda pelotuda. ¿Saben por qué? Porque es una tremenda pelotuda.

Y dicen que soy aburrida...

No se que hacer, tengo esa duda.Una cuestión de identidad diríamos, estoy a punto de dejar de ser quien era. Dejé el programa de Tinelli, cuando me vean volver sepan que no soy yo. Ya no. Me fui a un programa menos exitoso. Como yo. Yo no soy nada comercial. Ya me lo dijeron mas de una vez.

Y dicen que soy aburrida...

Basta de mediocridades, se lo decía el otro día a una amiga. Pero no hay caso, salgo a bailar y me sale como el culo. Pido Rissoto y se acaba, en fin, miles de detalles que sé, les parecerán insignificantes. Como por ejemplo que fui al departamento de la facultad de Humanidades, subí 5 pisos y decía vuelvo en 15. Se sabe que quince nunca son quince.

Y dicen que soy aburrida...


Menos que menos intimidades, voces llorosas que en definitiva a nadie le importa. No hay nada más detestable que eso. Me miro llorando con el Paz Martinez y me quiero matar. Se los digo por ultima vez...soy otra. Y así será. Ya no  firmaré con mi antiguo nombre. Hoy es un día bisagra. Descubrirán de a poco el por qué. Poco queda de aquella Denise con una sola n. No sé quien soy. Me iré construyendo de  a poco, ladrillo por ladrillo (trabajo en una inmobiliaria). Disculpen  que los arrastre en mi eterna confusión...

... y dicen que soy aburrida


pero soy yo, la mediocre, la intimista la que sale a reflotar este blog poco digno. No señor, quedó absolutamente claro que no estamos a la altura. Ven ustedes auspiciantes de mis palabras?? No. Ni los verán supongo. Sin lágrimas en los ojos lo digo.  Casi lo grito
Todo por qué?
Porque aprendí la lección y soy otra.


La otra